Hace tiempo que veo a muchos compañeros de trabajo con este tipo de correa. Se trata de un arnés de cuero, una correa doble que te permite llevar dos cámaras de fotos a la vez cómodamente, y repartir el peso de estas en los hombros en lugar de hacerlo en el cuello, lo que se traduce en menos dolores al día siguiente de un trabajo de muchas horas, como pueden ser las bodas o eventos grandes.

Pensé en comprar uno, estuve mirando por distintas tiendas online y fabricantes, pero un día se me encendió la chispa creativa. Lo vi claro, podía fabricarme el mio propio. Si es verdad que encargándolo a un fabricante aseguras una calidad, pero mi espíritu constructor no me dejaba. Debía intentarlo.

Ingredientes: Dos cinturones de cuero. Arandelas, mosquetones y anillas de llavero, y dos correas viejas de cámara de fotos.

Llegaron los dos cinturones. Los uní uno al otro, cruzándolos por la espalda. Corté a la medida y le coloqué un remache por detrás para que quedara fijo en su sitio. Con una correa de la cámara que tenía sin usar, hicimos las mini correas que sujetan la cámara al arnés. Unas arandelas, unos mosquetones, y los tornillos que sujetan la cámara (que acaban de llegar) y ya tengo un arnés totalmente funcional. Ya como detalles finales, unas correas de seguridad por si el tornillo se suelta, una correa cruzando el pecho para que no se abra y se caiga por detrás, y la trifuerza dorada adornando el tirante izquierdo (toque personal). Probado y comprobado, el trabajo ha sido un éxito.